Todos queremos ser felices, pero muchos comentemos el error de caer en La trampa de la felicidad con la manida frase de: Seré feliz cuando

¿Crees que la felicidad te llegará cuando ocurra o tengas algo? ¿Piensas que para ser feliz es necesario no tener problemas? Tal vez eres de los que esperan, durante mucho tiempo o para siempre, a no tener problemas y así poder ser feliz.

A continuación te invito a reflexionar sobre la felicidad, ¿qué es para ti la felicidad?

Seré feliz cuando…

Es relativamente común que nos convenzamos a nosotros mismos durante los momentos de estrés con la típica frase «cuando por fin tenga ____» (por ejemplo casa propia, pareja o un trabajo mejor) o «cuando ____ ha terminado, entonces seré feliz» (el divorcio, las obras de casa, la enfermedad o un momento muy estresante). 

Sin embargo, esta idea de que no se puede ser feliz hasta que alguna condición se cumpla puede ser una enorme trampa de la felicidad. Si bien es normal que desee que un período de estrés acabe, podemos estar perdiendo un lujoso tiempo de nuestra preciosa vida.

En este punto es necesario aclarar que estamos hablando de crisis cotidianas y no de eventos catastróficos y traumáticos.

No se trata de generar una falsa felicidad, de ninguna manera. Sino que dentro del contexto estresante, de los problemas que se nos generan día a día encontremos la felicidad verdadera, aunque sólo sea por unos minutos al día.

Ahora bien, si existe un problema mayor como depresión, de control de impulsos, de traumas o ideas suicidas es mejor que busques ayuda en un profesional que estudie el caso individual. 

“No hay un camino a la felicidad: la felicidad es el camino”

Buda Gautama
la trampa de la felicidad reflexiones psicologia neurita marketing sanitario

La trampa de la felicidad, tips para vivir más feliz

Vivir el presente es el primer consejo para alcanzar la ansiada felicidad. La mente del ser humano está predeterminada para pensar siempre en el futuro y siempre de forma negativa porque la mente está programada para sobrevivir, no para ser feliz. Deja de pensar en el futuro, y céntrate en las pequeñas cosas de tu día a día. Te aseguro que disfrutarás mucho más de todo lo que ocurre en tu vida y serás consciente de todos esos malos hábitos que no te acercan a tus objetivos.

Otro consejo para ser más feliz está en desaprender lo aprendido. La sociedad da una plantilla para que la gente escriba su propio libro personal. Una plantilla totalmente necesaria para vivir en sociedad, pero sin olvidar nuestras propias ideas de lo que es el sentido de la vida, nuestras ilusiones y motivaciones.

Precisamente de esto es de lo que habla el libro de autoayuda titulado la trampa de la felicidad de Russ Harris. A continuación te dejo la sinopsis del libro, un libro que reflexiona sobre la felicidad.

Libro La trampa de la felicidad

Si te sientes solo, aburrido, desdichado, inseguro o insatisfecho y, a pesar de todo, pones cara de felicidad, fingiendo que todo va bien. ¡No eres el único!

Los últimos estudios científicos sugieren que vivimos prisioneros en una trampa invisible: un círculo vicioso en el que cuanto más luchamos por alcanzar la felicidad, más sufrimos a largo plazo.

Por fortuna, escapar de la trampa de la felicidad es posible gracias a una nueva e innovadora psicoterapia conocida como Terapia de Compromiso y Aceptación (ACT). A través de seis poderosos principios, la ACT permite lidiar con el dolor, vencer los temores y construir una vida rica, plena y llena de sentido.

10 estrategias para tener más felicidad

Y, ¿qué podemos hacer para generar esos minutos felices y evitar la trampa de la felicidad? Hay 10 maneras de volverse menos infeliz, e incluso más feliz: 

  1. Reconoce la infelicidad que estas experimentando. Hay investigaciones que indican que aceptar los sentimientos negativos, paradójicamente, aumentará nuestro bienestar. Aceptar los sentimientos negativos como pueden ser la decepción, la ira o la tristeza también reducirá el estrés. Aunque no está claro por qué la aceptación de sentimientos negativos es una estrategia tan potente, investigaciones previas han demostrado que etiquetar sentimientos negativos («estoy resentido» o «siento tristeza») cambia nuestros sentimientos desde la parte emocional a la parte de pensamiento en nuestro cerebro. Una vez que nuestro «pensador» (la corteza prefrontal) está al mando, podemos poner nuestros sentimientos en perspectiva. 
  2. Un poco de compasión. Hablarte de forma amable podría traerte momentos de consuelo. Posiblemente tengas muchas personas a nuestro alrededor que puedan darte un poco de apoyo, pero también te tienes a ti.
  3. Sé feliz cuando sea posible. No debes sentirte culpable por querer momentos de alivio, de felicidad y de alegría en tu vida. 
  4. Busca distracciones placenteras y saludables. Una vez que te das permiso para ser feliz, puedes mejorar la experiencia con pequeños placeres. Ya sea un paseo, una taza de café, una charla con un amigo o una visita al parque. La música, los libros y las películas también nos pueden ser útiles. Invertir el tiempo en hobby o en actividades creativas es otra opción. Recuerda que está bien divertirse aunque parte de tu vida se esté desmoronando. 
  5. Cuida tu salud física y mental. Hacer ejercicio, comer bien, conectar con amigos y dormir bien te ayudará a sentirte mejor. Evita los excesos de comida, el alcohol y el sedentarismo. 
  6. Cada cosa en su lugar. Clasifica las fuentes de infelicidad y no dejes que influyan en otros aspectos de tu vida. Por ejemplo, si la fuente de la infelicidad es el trabajo, pon esos problemas en el «compartimento de trabajo» de tu cerebro. Déjalos allí cuando estés fuera del trabajo para así poder disfrutar de tu tiempo de descanso. Cuando regreses al trabajo, los recuperas y harás con ellos lo mejor que puedas. Tomar un descanso mental de los problemas puede incluso ayudar a imaginar nuevas soluciones. 
  7. Todo cambia. Los acontecimientos cambian, los sentimientos cambian. Lo que sientes ahora mismo es probable que cambie en el futuro. Convierte en tu lema el «todo pasa».
  8. Haz algo diferente. ¿Hay una manera de hacer un pequeño cambio que mejorará tu vida? Pues hazlo. Esta es una forma estupenda de dar portazo a la trampa de la felicidad y al seré feliz cuando…
  9. Pide ayuda y sé agradecido. Tal vez pienses que pedir ayuda es admitir la derrota. ¡Rebate esa idea irracional! Piensa más bien en que eres el director general de tu propia vida y delega algunas responsabilidades a los demás. Tendrás más tiempo para realizar actividades placenteras. 
  10. Ayuda a los demás. Tal vez suene raro sugerir ayudar a los demás cuando eres tu el que necesita la ayuda. Sin embargo, investigaciones muestran que ayudar a otros nos hará más feliz, entre otros beneficios para la salud. También puedes pararte a pensar que tu situación siempre podría ser peor. Porque podría.

La fábrica de la felicidad

¿Existe una fábrica de la felicidad? ¿Podemos ser felices sin depender de nada o nadie? La respuesta es un rotundo sí. Y lo más importante, cada uno de nosotros tiene una propia fábrica de la felicidad, gratuita e ilimitada.

Si te ha venido a la mente alguno de los anuncios de la Cocacola, lamento comunicarte que el secreto de la felicidad no está envasado en cristal. Más bien está en nuestro organismo y a las endorfinas que es capaz de producir en grandes cantidades.

Las endorfinas son conocidas como las hormonas de la felicidad, producen un sentimiento de bienestar, permiten que disfrutemos de la vida, promueven la calma, retrasan el proceso de envejecimiento y ayudan a superar con facilidad las crisis personales sin demasiadas secuelas emocionales. 

Son opiáceos naturales del organismo que puede ser hasta 20 veces más potentes que los medicamentos contra el dolor que se venden en las farmacias. También aumentan la producción y eficacia de las células T killer, que mantienen a raya virus, bacterias y células cancerosas. 

He aprendido a buscar mi felicidad limitando mis deseos en vez de satisfacerlos

John Stuart Mill

Las endorfinas se fabrican en la glándula pituitaria y en el hipotálamo, pero ¿cómo ponemos en marcha esta fábrica de la felicidad?

Se liberan cuando reímos, hacemos ejercicio físico moderado, con la excitación, con el orgasmo, con el consumo de alimentos picantes o de chocolate. Actividades como caminar, tomar el sol, la meditación, escuchar música, bailar, hacerse masajes, yoga, cantar, pintar, tomar un baño, quedar con los amigos, ejercicios respiratorios… hacen aumentar los niveles de endorfinas en sangre.

Algunas personas extraordinarias pueden encontrar felicidad incluso bajo las condiciones más duras. Cuando esperamos que ocurra algún evento externo para que podamos ser felices, estamos tomando una postura pasiva hacia nuestro propio bienestar. 

  • Recuerda, solo tú tienes la responsabilidad última de tu propia felicidad.

¿Qué es para ti la felicidad? ¿A qué esperas para ser feliz?

Si te ha resultado útil este artículo, compártelo en tus redes sociales 💖

¿Quieres ser el primero en conocer los misterios de la Psicología?

Únete a la tribu de Neurita, con la newsletter y disfruta de supercontenidos exclusivos.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es 9.jpg